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domingo, abril 19, 2015

Hidrogenesse: “La música pop no está pensada para que la hiciera gente mayor”

Carlos Ballesteros / Genís Segarra: Hidrogenesse.

Carlos Ballesteros: voz. Genís Segarra: máquinas. Juntos son Hidrogenesse, dúo barcelonés que por primera vez visitará Sudamérica durante abril y mayo para promocionar su último y quinto largaduración: “Roma”. Gracias a este disco, Hidrogensse ha logrado madurar una estética única, marcada por un discurso lúdico y sonido de electrónica pop, ya desarrollado en piezas imprescindibles como “Un dígito binario dudoso” (2012) –el aplaudido homenaje a Alan Turing años antes del biopic “El Código Enigma”-, “Bestiola” (2008), “Animalitos” (2007) y “Gimnàstica Passiva” (2002). Como dupla, además, son responsables de mantener en pie una de las leyendas discográficas de la música en español: el sello Austrohúngaro, editorial detrás de bandas como Chico y Chica, Espanto o los primeros Astrud.

Según Carlos y Genís, fue la invitación que recibieron de Chile –a participar de la primera versión del Santiago Pop Fest- la que desencadenó una serie de fechas en Perú, Argentina y Uruguay, la mayoría autogestionadas. “Hemos aprendido que si queremos ir a América no hay que esperar. Tampoco basta con aceptar propuestas más realistas. Tienes que buscarte tú las oportunidades, provocarlas. O sea que nuestra gira es en parte por una invitación, y en parte por iniciativa propia, para provocar nuevas invitaciones y propuestas. Ahora estamos ya planeando una segunda parte de esta gira latinoamericana para otoño e invierno”, anuncian a horas de cruzar el Atlántico.

Sobre los shows en Chile y los países vecinos, la pareja adelanta que serán conciertos muy eclécticos. “Siempre incluimos canciones de todos nuestros discos en el repertorio. De las más viejas a las más nuevas, aunque estarán más centradas en “Roma”, porque nos hacen más ilusión estas canciones ahora. Hemos estado ensayando alguna que últimamente no estamos tocando en España, pero no sabemos si acertaremos. Ya hemos visto en redes sociales que algunos quieren “Hidroboy”, y esa no. Esa canción no está metida en el secuenciador, y el secuenciador está ya metido en la maleta, y la maleta cerrada” aclaran a los fanáticos.

¿Cómo ha sido la trastienda de esta gira en términos de financiamiento y desarrollo? Organizar un viaje de este tipo nunca debe ser muy sencillo…

Nuestra política ahora mismo, desde hace unos años, es decir que sí a todo. Hay que confiar en los promotores, ya que ellos se encargarán de financiar los transportes. Luego ya se organiza todo lo demás: alguien tiene que acoger a nuestro gato y procurarle los cuidados que su avanzada edad requiere; hay que comprar nuevos instrumentos, más pequeños, que nos permitan viajar a tantos lugares siendo solamente dos personas arrastrando maletas; también hay que dejar todo listo en Barcelona para no encontrarnos con un caos al volver.

Durante el viaje les tocará compartir escenario con bandas como Diosque, Dani Umpi o Fakuta, que toca el mismo día que ustedes en Santiago. ¿Conocían los solistas con los que compartirán fechas o han sido descubrimientos para ustedes?

Conocemos a Diosque desde el disco anterior a “Constante”, curiosamente por su edición peruana, y a Dani Umpi y a Fakuta también les hemos oído, y a los 107 Faunos, que tocarán en Buenos Aires con nosotros, los conocimos en persona en Barcelona hace un par de años. O sea que sí, les conocíamos a todos los que mencionas. De Chile conocemos a Gepe, Javiera Mena o a Alex Anwandter. “Hambre”, “La Joya” o “¿Cómo puedes vivir contigo mismo?” son canciones chilenas que nos encantan. Ah, y Dënver también tienen público y canciones conocidas en España, al menos a un nivel underground. En general, nos parece que los artistas chilenos tienen muy poca vergüenza. Eso es algo que nos da envidia a nosotros, artistas europeos llenos de manías.

Vienen a presentar “Roma”, un disco que han explicado como la obra en la que estaban trabajando antes del disco en homenaje a Alan Turing. Han dicho que es un disco que estaba casi terminado y que luego retomaron para finalizarlo. ¿Se les pasó por la cabeza la posibilidad de no publicar “Roma”?

Somos muy poco prolíficos. No nos podemos permitir tirar a la basura cosas que ya tenemos medio hechas. Además, todo lo que hacemos es muy importante para nosotros. Cada canción. No se nos pasaría por la cabeza nunca algo así. Ahora estamos “a cero” y te aseguramos que es mucho mejor tener cosas ya empezadas, ¡tener pasado es tener futuro!

Han descrito que el disco homenaje a Alan Turing contó con una “exagerada acogida”. ¿Tanto les sorprendió la ola de buenos comentarios? ¿Cómo vivieron esa etapa en la que al parecer mucha gente descubría “el potencial” de ustedes como banda y creadores?

Pues sin problemas psicológicos, porque nos pilló ya creciditos. Ya sabemos lo relativo que es todo esto, que ahora eres guay, pero ahora ya no, y luego te redescubren, o dicen que “has vuelto”…

No sólo en “Roma”, sino que de todos sus discos y los discos que edita Austrohúngaro, se desprende un tono muy distintivo, particular, que se puede interpretar muy lúdico. ¿Son conscientes de ese “sello austrohúngaro” (que a esta altura ya es un estilo y casi una escuela)?

Cuando grabamos en 1997 las canciones del recopilatorio “Lujo y Miseria” ya había una intención de crear una familia, un algo común de varios grupos, varias personas. Hay quien piensa que el nexo común de lo austrohúngaro es un estilo, o un sonido, pero se equivocan. No nos importa lo más mínimo el estilo. Lo que tenemos en común es algo más de base, ideológico si quieres. Tomarse muy en serio lo lúdico, y todo lo demás muy a broma. No tomarle el pelo a la gente. No apuntarse a las modas, aunque te sienten bien o incluso aunque te gusten. Cosas así, básicas.

¿Qué tan importante es para ustedes el humor, el juego, o la ironía a la hora de continuar creando o haciendo canciones?

No entendemos lo que hacemos sin humor. Preferimos que haya humor en todo lo que nos gusta: cine, música, libros. Puede ser un humor muy fino o muy grueso, ser lo principal en la obra, o estar ahí de fondo. Da igual. Lo que no entendemos son las cosas 100% serias, de gente que se toma a sí mismo tan en serio, porque todos nos reímos en algún momento, siempre hay risa en algún lugar de nuestras vidas, y la gente que no deja que eso se vea en sus obras nos parece, como mínimo, sospechosa.

El tiempo, y en especial el futuro son temas centrales en “Roma” ¿Cómo se toman ustedes el paso del tiempo, el envejecer y al mismo ver que el mundo está cada vez más obsesionado con “lo último”?
Nos encanta el paso del tiempo, nos encanta que el tiempo pase, y el efecto que causa en las cosas. Es curioso que un objeto se torna más y más hermoso y valioso con el tiempo, siendo igual de feo e insignificante que el primer día, ¿verdad? La actualidad, la moda, a veces pueden divertirte, jajaja, pero la verdad, siempre hemos tenido una fuerte pasión por alejarnos de la actualidad, por estar fuera de la moda, por “salir del siglo”. Lo moderno es excitante e inspirador, pero la tendencia es algo que hay que evitar siempre.

Madonna, Björk, Morrissey, Pet Shop Boys son artistas que por su edad pareciera que siempre tienen que justificar su derecho a publicar discos. ¿Cómo observan ese fenómeno?


Es cruel, pero suponemos que siempre lo ha sido. La música pop no estaba pensada para que la hiciera gente mayor. Parece un contrasentido. Pero la gente que hace música pop se hace mayor, como todo el mundo, así que no debería preocuparle a la gente. Es más triste que artistas como Madonna crean que, para hacer pop, tienen que ser o parecer eternamente jóvenes, ágiles y sexy. Nosotros no creemos que para hacer pop se necesite ser ni parecer ninguna de estas tres cosas.

En muchas entrevistas se refieren a trabajos por encargo que están preparando, producciones en las que están trabajando, nuevos instrumentos que van probando, o nuevos personajes que los tienen obsesionados. Se les nota muy inquietos. Por eso, además de las fechas en España y la gira por Sudamérica, ¿en qué proyecto están trabajando o en qué están investigando actualmente?
Ahora mismo estamos a cero, sin canciones nuevas comenzadas, ni un título para un nuevo disco. Solamente tenemos algunas ideas que se nos ocurrieron en México el año pasado. Quizás en esta gira sudamericana ampliemos y perfeccionemos esas ideas, y algún día tengamos unas cuantas canciones inspiradas por la América latina. Si no es así, si nada se nos ocurre, siempre podemos trabajar en unas canciones muy antiguas, el repertorio de nuestros primeros conciertos a finales de los 90, que nunca hemos grabado. Eran casi todo baladas.

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domingo, septiembre 25, 2011

Lo uno y lo otro de Violeta Castillo


Violeta Castillo es mitad argentina, mitad chilena y sus discos también son dos mitades: “Uno” y “Otro” se titulan los epés que editó a principios de año y que presentará esta semana en Santiago, en dos fechas junto a Moreno y Dadalú.

Aprovechando esta visita, conversamos con la cantante para conocer más sobre los orígenes de su trabajo, sus gustos por Gilda y la música chilena actual, además de cómo se vive por estos días la canción pop al otro lado de la cordillera.



Durante el verano de este año, Violeta Castillo (1989) viajó desde Buenos Aires hasta Tucumán –localidad ubicada al noroeste de Argentina- para grabar sus canciones en el sello Yoconvoz. Fue allí donde la cantante terminó los epés “Uno” y “Otro”, los dos discos que estará presentando en Chile durante esta semana y con los que consagró su gusto por la canción pop, simple y breve, y con los que también completó su recorrido por distintos escenarios trasandinos.

“Empecé a componer bajo mi propio nombre en 2009, después de disolver mi primera banda que se llamaba Castillo Violeta”, recuerda la cantante. “Paralelamente tocaba en Angélica y Tomás, un dúo de covers de hits de radio FM versionados en guitarra y voz, mucho más descontracturado y pasional. Hacíamos temas que todo el mundo conoce como “Fuego de noche, nieve de día” de Ricky Martin, “Suave” de Luis Miguel, una lista interminable de cumbias románticas y muchas canciones de Gilda”, añade.

Has dicho que la versión de “Tu cárcel” de Gilda te inspiró para “Mi cárcel”, el tema que aparece en tu Ep “Otro”. Es una gran referencia y lamentablemente en Chile sabemos muy poco de Gilda. ¿Por qué crees que ese tipo de música te inspira o te motiva a trabajar en tus canciones? ¿Qué otras influencias de la música latinoamericana distingues en tu trabajo?

—Gilda es una cosa increíble de linda, por lo festivo y lo profundo que puede ser al mismo tiempo su voz tan dulce y tan potente. Sus canciones son un clásico de los casamientos o festejos de año nuevo, es música para bailar y hacer trencito, pero sacándoles todo el chingui-chingui de la cumbia, lo que queda son tremendas canciones de amor. En mis épocas de secundaria también escuchaba mucho a Silvio Rodríguez, Charly García, Fito Páez o Spinetta. Otra influencia importante para mi es Babasónicos. Creo que es la mejor banda de Argentina, siempre se renuevan y siempre se superan, los amo, son los verdaderos rockeros.


Sin embargo, aunque reconoce que no ha olvidado esas influencias, Violeta Castillo siente su música más cercana a proyectos argentinos más recientes como Diosque, Leo García, Lucas Martí y Rosario Bléfari. De esta última, Violeta Castillo fue alumna en los talleres de escritura de canciones que dictaba la ex líder de Suárez. “La canción “Bolsillo Secreto” –que aparece en “Uno”- salió de un cuaderno del taller. Y hubo otras que no prosperaron, pero uno nunca sabe, a veces las canciones reviven; canciones zombies podemos decirles. Rosario Bléfari me enseñó que de cualquier cosa puede salir una canción”.

Pensando que tu padre es chileno y que viviste en Chile cuando eras niña, me imagino que en más de alguna ocasión han relacionado tu nombre Violeta con Violeta Parra. ¿Qué opinas de ella? ¿Es alguien importante en tu música o no forma parte de tus referencias?

—Mis padres me pusieron Violeta un poco por Violeta Parra y otro poco por el color y la flor; mi mamá es artista plástica y mi papá es músico, o sea, muy poético todo. Pero lo cierto es que no me introduje mucho en su obra. Éste año o el año pasado encontré un vinilo suyo y lo escuché una par de veces de cada lado, me resultó muy crudo el sonido en general y su voz, en particular, me emocionó en ese momento, creo que hasta lloré, pero no la retomé luego.

¿Hay algo en la música popular chilena que crees que te haya influenciado particularmente o miras con lejanía a los artistas de acá?

—En mi casa sonaba mucho Illapu cuando era chica, aún hoy me emociona escucharlos. Pero lo que más me influencia de Chile hoy por hoy son mis contemporáneos: Javiera Mena, Gepe, a quien tuve la suerte de telonear acá después de haberlo escuchado sin parar en Tucumán durante la grabación de los discos; también Fakuta y Dadalú, son buenísimos todos, cada uno en lo suyo y me deslumbra la manera en que crecen a pasos agigantados.


Es evidente que Violeta Castillo llega a Chile en un momento particularmente atractivo en cuanto a la cantidad de músicos nacionales que están sonando. No obstante, es imposible no saber su opinión sobre lo que está pasando en las calles del país, con los estudiantes secundarios y universitarios como la cara más visible de los problemas sociales.

—Aplaudo a los estudiantes y a los nuevos músicos chilenos que tienen todo tan claro. Si bien es a otra escala el crecimiento, y no sé si está relacionado en algún punto con lo musical, lo que pasa en éste momento con los estudiantes también lo veo como una explosión. Los estudiantes están decididos y se mueven bien, se los ve organizados y juntos, que es lo más importante en una lucha. Y en un punto admiro mucho eso de los jóvenes chilenos, que se puedan organizar tan bien e ir para adelante, focalizar, como dice Javiera (Mena) en “Esquemas juveniles”.

¿Cómo nació tu sintonía actual con Chile? Cuéntame un poco como ves a la gente con la que vas a tocar, como Dadalú o Moreno, o quizás de otros como Fakuta a quien le has dedicado muy buenos comentarios por Facebook. ¿Te llaman la atención las nuevas bandas de acá?

—Con Dada (Dadalú) empezamos a chatear hace un tiempo, hará un año más o menos y de entrada pegamos muy buena onda, contándonos cosas, comparando los momentos de cada país y siempre pensando en cuando nos conociéramos y pudiéramos compartir escenario, y ahora se está dando, así que estoy muy contenta porque me encanta su estilo, me parece muy divertida. A Fakuta la conocí hace poco, no me había hecho el tiempo de escucharla, y ahora que sacó su disco, “Al vuelo”, estoy fascinada con ella, me parece tan fino lo que hace, y además es genial cómo se presenta en vivo, soy una fan de Fakuta.

Leí que tus primeras tocatas fueron en la zona oeste de Buenos Aires. De esos lados han viajado a Chile cantantes como Coiffeur y Aldo Benítez. ¿Qué crees que tiene ese sector que genera este tipo de artistas o cómo te influenció relacionarte con ese lado de la ciudad? Pienso un poco en cómo influyen los barrios en la creación de tus canciones.

—El Oeste tiene una magia especial, es cierto, a mí me atrapó mucho cuando empecé a moverme por allá. También hay algo fundamental, y es que es muy difícil e incómodo llegar y también volver del Oeste. Hay un tren que funciona cada vez peor y en hora de punta es imposible viajar sin querer prender fuego a todos los vagones, entonces estoy casi segura de que eso hace que si estás allá quieras quedarte días con tal de no tomar el tren. Ahí es donde uno empieza a juntarse por el barrio y salen los proyectos. Y además es muy linda la zona, de casas bajas, mucho verde y bicicleta, así bien inspirador.

Cuando esos músicos viajan a Chile siempre sale el tema de lo difícil que es tocar en Buenos Aires, porque no hay lugares, porque los lugares no están bien habilitados, porque el gobierno de la ciudad después del accidente en Cromañón comenzó a cerrarlos. ¿Cómo ves ese tema?

—Ese es un tema complicado. Es cierto que hay pocos lugares para tocar, o que no reúnen las condiciones necesarias para tocar con toda la banda, o que no se pueden anunciar mucho porque funcionan de manera clandestina, o son demasiado grandes para la cantidad de gente que una convoca, o que tienen un arreglo poco favorable para los músicos y siempre se termina perdiendo plata, etc. A mí me afecta particularmente en cuanto al formato, pero eso también puede verse como una ventaja. A veces no se puede tocar con banda por la batería, entonces, preparo un formato acústico y siempre es lindo juntarse con amigos a reversionar los temas y tocar para gente nueva. Pero también es dispersante y estresante, porque de pronto estoy ensayando paralelamente con tres formatos distintos. Es ambiguo de acuerdo a cómo se lo vea. Por supuesto, también afecta al desarrollo de una escena, porque es todo muy a pulmón y siempre se corre el riesgo de quedarse frustrado en el camino o terminar tocando siempre para los mismos cinco amigos. Uno se pregunta si es de verdad lo que quiere hacer cuando no es del todo disfrutable. Ganar cero plata significa tener que trabajar en algo que quizás no tiene nada que ver con la música y tener menos tiempo para organizar cosas que rindan y que sean lindas, que a la gente le den ganas de ir, de pagar la entrada y, sobre todo, de volver, que se vaya convirtiendo en el público que te sigue. Así que es complicado, pero se puede, seguro que se puede. Por ejemplo, Él mató a un policía motorizado es una banda que empezó tocando para 20 personas hace cinco o seis años y hoy llena lugares para 400 o más. Y lo lograron con trabajo y dedicación, o sea que no es imposible.

Podrías contarnos un poco también de las cosas que están pasando en Tucumán, y el sello que te grabó, Yoconvoz. Diosque que ha tocado varias veces en Chile es de allá, también Federico Carlorosi que ha viajado con Los Labios y Klemm a Chile ¿Qué otras bandas recomendarías?

—YoConVoz es una fábrica de canciones directamente. Grabar con ellos fue lo mejor que me pudo pasar por cómo se involucraron en cada una de las canciones, cómo las reinterpretaron y, sobre todo, con qué fluidez se dieron las cosas. Además, los tiempos en Tucumán son muy distintos a los de Buenos Aires. Es otro ritmo, más atemporal. Recomiendo a todas las bandas del sello, empezando por Monoambiente, el padre o hermano mayor de todo lo demás, Luciana Tagliapietra, Michael Stuar, Maximiliano Farber, Bruno Masino, y también Posavasos. Tucumán es la provincia de la canción pop, es lo que mejor saben hacer: grabar canciones.

Esta entrevista fue publicada en Paniko.cl

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martes, agosto 07, 2007

Diosque en vivo para El Mapa!

Como ya nos estamos acostumbrando, nos vuelven a visitar más figuras internacionales para pasarla bien en amenas entrevista y sesiones exclusivas (!) de música en vivo para El Mapa.

Esta vez le tocó a Diosque soportar las preguntas de nuestro programa e invitados entrevistadores, para luego guitarrear tranquilo las versiones de su disco "I can cion" que estuvo presentando hace algunos días en la capital.

La invitación es realmente seria, pues nadie puede llegar a pasar por alto este estupendo capítulo en que El Mapa se vuelve a aliar a los bacanes de Eldominio.cl para realizar un nuevo episodio internacional.
Ahora todos a escuchar e invitar a sus favoritos al podcast del programa.

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miércoles, junio 27, 2007

Diosque: el arte de descomponer

La publicación de su tercer y más importante disco, “I can cion”, sitúa a Juan Román Diosque como una de las figuras más interesantes de la nueva camada de artistas del otro lado de la cordillera. Aquí adelanta detalles de su reciente publicación, sobre cómo entiende la música y sus urgencias como compositor.

Yo y mis influencias

Fines de febrero en Buenos Aires. Los habitantes caminan atrapados entre un tráfico horrible y un clima espantoso que descarga olas de calor húmedo. Los únicos suspiros son las lluvias inesperadas que caen tan abruptas como tranquilizadoras. De eso sabe muy bien Juan Román Diosque, autor de su propio suspiro veraniego: “I can cion” PopArt / Sony BMG, 2007). Para él, la aparición de su tercer disco es un refresco esperado, anunciado y hasta algo retrasado.

Sentado frente a un pequeño vaso de Coca–Cola que intenta calmar nuestro calor, Diosque se ofrece sin problemas a relatar el camino recorrido desde que salió de su natal Tucumán hasta aparecer como uno de los rostros más refrescantes de la escena independiente trasandina. Y tampoco es que lo sea tanto, pero frente a un panorama mucho más reducido en Tucumán, su propuesta sonora resaltó al poco tiempo de llegar a la capital. Y eso sí es lo que Diosque andaba buscando: “Hacer música en Tucumán no es tan distinto. Siempre he sido yo y mis influencias, pero la gran diferencias es que en Buenos Aires puedo tocar más y más seguido. Quizás ahora no tanto, después de lo de Cromañon, pero igual en Tucumán todo es mucho más reducido. Puede que sea porque es una provincia y quizás es más conservadora…Al final yo estudiaba comunicación social y hacía música, pero siempre supe que no me iba a dedicar a lo que estudiaba, entonces me vine pensando en tocar más”.

Con ese montón de expectativas comenzó a desarrollar y presentar con mayor frecuencia su sonido. Fue invitado a festivales internacionales e incluso actuó en el Festival Periferias de España, siempre acompañado por su sampler incondicional. Y aunque la educación musical de Diosque no parte en su sampler, con él se inicia su proyecto más ambicioso y solitario.

Acostumbrado a armar bandas inspirado en el noise tipo Sonic Youth o My Bloody Valentine, al comprarse un sampler en 1999 todo despegó hacia otras direcciones: “Con eso me desligué de la dependencia de otros músicos y comencé a trabajar solo, grabando cosas en un minidisc que me prestaban, haciendo bases, cantando encima. Me dio la libertad de hacer música electrónica y al mismo tiempo canciones, siempre mezclando la música de pistas, el house, el tecno y la lírica.”

Este nuevo rumbo compositivo completó una primera búsqueda musical en Diosque. Lo primero fue publicar de manera independiente su disco llamado “El arte descomponer” en 2002, para dos años después presentar “Sonidos Roto” un disco que se puede descargar libremente por la red (http://www.archive.org/details/pna002). Según Diosque la reciente publicación de “I can cion” sirve para cerrar una primera trilogía muy autoreferente; su último disco contiene temas de las entregas anteriores y es capaz de condensar las ideas de composición del primero más la electrónica absurda del segundo. El resultado es un disco angular, reflejo de un momento preciso en el sonido de Diosque.

Este tipo de composición se basa en la canción corta.

Todos los temas de “I can cion” no sobrepasan los dos minutos y algunos ni siquiera alcanzan lo sesenta segundos. Esto no es un recurso forzado, sino la manera en que Diosque se enfrenta a la canción: “Cuando compongo me gusta estar sorprendiendo en cada paso. Que pasen cosas muy seguidas, mucho, y en poco tiempo. Eso me excita. Cuando algo se hace largo o intenta volver a una parte del tema o agregar un puente… no me sale, prefiero que sea corto, intenso. Hasta agresivo.”

Esto recuerda a otros músicos de su generación como Aldo Benítez, próximo a presentar su debut “El portafolio sin peso” que también rodea la canción corta, todo inspirado en la idea de la repetición, de volver a poner un tema una y otra vez. Frente a la comparación Diosque asiente y se identifica: “A mí me pasa lo mismo. Por ahí y es el reflejo de la composición; con lo que más trabajo es con el azar, con la espontaneidad. Muchas veces compongo y grabo al mismo tiempo y a partir de una pieza después la sigo produciendo. Mi forma de trabajar tiene que ver con la postpodrucción y el azar. Lo mismo pasa con las líricas. Las letras me salen…nunca me siento a componer o decir “voy a escribir una canción”. Directamente me sale. También pasa con tocar en vivo. Ahora que estoy con mi banda no ensayamos, nosotros tocamos. Tenemos que estar inspirados. Eso es un reflejo de la manera de componer: si te salió un disco, entonces también te salió un show”.

Hay canción

“I can cion” es el juego de palabras que nace de Diosque para presentar definitivamente su música y también es un estreno anunciado por el sello de Pop Art, casa de algunos discos de Babasonicos, Juana la loca o Rosal. Juan Román Diosque comenzó a trabajar en él hace dos años y su publicación lo contenta pues como músico ya está en otra. Actualmente está acompañado por dos integrantes que se unen en una segunda guitarra y batería. Esta nueva formación deberá acomodarse a las canciones de un disco grabado en solitario para la presentación oficial en abril próximo.

Este delicado trabajo individual se gestó en al menos dos etapas. En sus palabras: “el disco pasó primero por algo muy low-fi mal, tipo micrófono casero, a hacer tomas en un estudio hace dos o tres meses. Al final, grabe cosas en estudio y en casa. Por ahí y es un poco low–fi-enchulado. Mezcla cosas viejas mías de hace dos años hasta tomas muy recientes.”

Estas dos formas de trabajar el disco están definidas por un personaje clave que aparece en el tránsito de Diosque. Se trata de Daniel Melero, nombre obligado dentro de la música trasandina del último tiempo y director artístico y postproductor de “I can cion”: “A Daniel me lo presentó un amigo. (Melero) Daba unos cursos muy reducidos que se llamaban “Desaprendizaje audiovisual”, a los que estuve yendo un tiempo. Ahí nos conocimos, él escuchó mi música y nos hicimos amigos. Con el tiempo yo me distancié de los curso, luego él me llamó y preguntó si podía subir algunos de mis temas a su sitio, porque le parecían muy buenos y que le gustaría trabajar conmigo en algún momento. Así nos comenzamos a juntar y después me invitó a participar en su banda como baterista y hoy estamos haciendo música juntos”.

Melero estuvo a cargo de la segunda etapa, siguió de cerca las grabaciones en estudio que faltaban para terminar “I can cion” y además se encargó de hallar una buena vitrina para difundir la música de Diosque. “Cuando Daniel terminó el disco se lo presentó a sus contactos porque realmente le parecía algo interesante de publicar. Los que mostraron mayor interés fueron los de Pop Art y la cosa era esperar a que me lo sacara otro sello o aceptar la propuesta de los más interesados.”

Este aventón por parte de Melero a Diosque le sienta bien. Le asegura una distribución en Argentina y también en el extranjero, además de estar bajo la tutela de la cadena de sellos más importante del otro lado de la cordillera. De todos modos, este escalón más cerca del mainstream ni siquiera lo movilaza a pensar en un mercado mayor: “Me siento cómodo, me gusta que alguien venga y te diga que quiere editar tu disco. Y lo que me interesa es sacar discos y que sean publicados. Quizás a ellos les interesa más tenerme en su catalogo que para mí estar en un sello mainstream. Lo bueno es que están concientes que yo no soy un artista con perfil popular ni con un fin masivo. Saben que no me van a poder vender…y por ahí está bueno. Además sacar el disco me convenía, por mi urgencia de publicar, porque ya tengo otro disco encima”

Este posible nuevo disco está siendo gestado con la nueva agrupación tras Diosque y continúa con la idea de las canciones cortas y entrelazadas: “Son como diez mil canciones cortas, todas muy parecidas. Todas son partes, terminando, comenzando; hay autocitas todo el tiempo, mezclándose un estribillo con otro. La letra de un tema responde a la letra del tema que acaba de pasar, en fin… Es como una hipertextualidad musical.”

El drama de siempre

Diosque no puede escapar del lugar que “I can cion” le adjudica. Su disco lo transforma en una figura capaz de mezclar un concepto desarticulado de canción, al mismo tiempo que juega con instrumentos y música electrónica. Su propuesta es una de las nuevas voces que surge de una Argentina cada vez menos desconocida para nuestro país en cuanto a música independiente se refiere: “Me encantaría formar parte de una nueva generación que esté haciendo cosas, si es que las está haciendo. Y a mí me parece que sí está ocurriendo, siempre es así. Los artistas que hace quince años decían cosas, hoy ya no las están diciendo. Y yo en diez años voy a estar en otra y se va hablar de nuevas gentes. Siempre pasa lo mismo… Igual no es mucho, aún es muy discreto. Por ahí y se está gestando. Quizás este año pasen cosas más grandes. Estoy seguro que pertenecemos a una canción de recambio, además que nos parecemos mucho, en la forma de ver la vida, en la visión de mundo que tenemos y ahí ya hay comunión”

Chile cada vez se acostumbra más a escuchar hablar de bandas como Los Álamos y El mató a un policía motorizado, en el rock y personajes como Coiffeur o Aldo Benítez en la canción pop y más ligada a Diosque. A ratos se debe por la relación de músicos como Javiera Mena y Gepe quienes han interactuado con aquellas voces trasandinas, pero también por una generación de recambio marcada por la crisis financiera de principios de siglo y por la muerte de casi doscientas personas en la tragedia de rock en República de Cromañon.

Semejante catástrofe humana y cultural terminó por hundir la escena musical y desbarató los pocos cimientos en que se puede sentar la cultura under de cualquier capital. “Afectó en todos los estratos de la música. Desde el under y el más bajo under hasta los escalones del mainstream. Quedó muy difícil el tema de conseguir reunir gente en un lugar, los permisos, la paranoia generalizada, etc. Cada vez hay menos lugares. Es jodido porque no podes hacer las cosas completas, cuando tocas quieres que salga en alguna parte, más allá del mailing…al final es cosa de tempo a ver qué pasa.”

Un tiempo que para la mayoría de las nuevas bandas significa abrir nuevos espacios, lugares casi clandestinos para tocar, promocionando vía mail, blogs o fotolog. Un trabajo que debe lidiar con el temor permanente a la policía federal capacitada para clausurar espacios, que aunque cuentan con la reglamentación obligatoria, no son bien vistos por el nuevo orden cultural del gobierno de Buenos Aires. Sobretodo tras la tragedia en Cromañon.

Por lo pronto Diosque verá su tiempo dividido entre ese mismo esfuerzo y el pronto estreno en grande de “I can cion”, el trabajo junto a su banda y como baterista de Daniel Melero.

Al final nuestra Coca-Cola se comienza a acabar y ya no quedan más preguntas. A fuera, en la calle, todo sigue igual: mucho ruido y tránsito violento. Buenos Aires no se detiene por una entrevista estival.

En la despedida Juan Román Diosque camina contento y relajado por calle Corrientes.
Quien escribe se queja una y otra vez del calor
Diosque no. Para él ya refrescó.


Aparecida en Especial 35° durante febrero de este año.

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jueves, marzo 08, 2007

Entrevista a Diosque

Atención, no se trata de una entrevista para el programa El Mapa!

Para que eso suceda Juan Román Diosque debería estar de este lado de la cordillera y no en Buenos Aires. Pero hasta que eso ocurra aquí les dejo el link de la entrevista que le realicé hace unas semanas y que la gente de Especial 35 ha publicado. El motivo de la conversación es el estreno de su tercer disco "I can cion", pero también se tocan otros temas igual de interesantes.

Por ahora esto sirve como adelanto escrito del pronto regreso de El Mapa.

Lean la entrevista.

Atención: les recomiendo esta ENTREVISTA que me causa una envidia enorme. La otra vez vi una similar sobre otro buen tema y ahora ya me atrapó la bacanidad.

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