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martes, noviembre 06, 2012

Epicentro: “Si la tele miente, si el diario miente, uno no tiene que mentir. Nosotros somos nuestra prensa”.



Foto: Felipe Cantillana

Epicentro está de vuelta. Después de cinco años de trabajo, el integrante del trío de hip hop nacional Calambre, regresa con “31” (Potoco Discos), título que recuerda su edad y su barrio, pues el cantante también conocido como Juan Pablo Salazar siempre ha vivido en el paradero 31 de Gran Avenida.

Pero en este retorno Epicentro no está solo. A su lado están Tea Time, Cómo asesinar a Felipes, Solo Di Medina,  Zaturno o Foex -líder de Potoco Discos y productor de la placa-, entre otros colaboradores. Todos acompañan a este rapero que mientras no está escribiendo versos se dedica a vender artesanías en Santiago Centro, recorriendo calles y acumulando historias que después transforma en rimas. “Este disco es sobre mis experiencias en la calle, sobre mi día a día”, aclara.

En varios momentos del disco hablas de reaparecer. ¿En dónde estuviste el último tiempo?

A comienzos de 2007 paré con Calambre  para empezar a trabajar en mi proyecto. Me encerré, me aparté, me oculté, trabajé y busqué evolución. Empecé a probar nuevos tiempos, nuevos ritmos y eso empezó a funcionar; empezó a descubrirse Epicentro solo. Esto coincidió con que William C –de Calambre- se iba a Australia y yo iba a quedar sólo. Y yo lo único que sé hacer es rap, no tengo profesión, pero sé que en esto, el rap, soy profesional. Como la banda no iba a seguir  funcionando, porque si no somos los tres no somos Calambre, preferí trabajar en lo mío. Nunca antes pensé en la posibilidad de hacer algo solo, nunca me vi solo, porque siempre pensé que Calambre éramos los tres, pero un solo cuerpo. Éramos como los Beastie Boys en “Intergalactic”; los tres son un mismo robot.

¿Qué pasó entonces en ese proceso, en esa búsqueda? ¿Con qué te encontraste?

Encontré la dificultad y la necesidad de querer expresarme solo, de tocar temas personales o más familiares. Esa motivación me llevó a hacer canciones. Todo ese tiempo que estuve retirado me quedé en el barrio,  en el 31 de Gran Avenida, no salía a las fiestas, sólo venía a Potoco Discos y con Foex empezamos a descubrir sonidos. Además en esa época aún trabajaba de garzón en un Coppelia, no era independiente como ahora. Al principio  no sabíamos muy bien hacía adónde iba dirigido el disco, sólo sabíamos que se iba a llamar “A mi manera”. En esa época trabajábamos las canciones sin música, sólo con mi voz, no era necesaria la base, entonces esa era “mi manera”. Después fueron sumándose músicos a la melodía de mi voz.

¿No te imaginabas que el disco iba a tener tantos colaboradores?

Es que yo los iba citando, invitando a gente que tenía lo que yo quería. A algunos no los conocía, como a Solo di Medina, pero todo siempre salió bien. A cada uno de los colaboradores yo los busqué porque cumplían con los requisitos del disco: la exigencia, ser los mejores para “31”. Partiendo por el productor, Foex, yo lo busqué, y el disco está hecho entre los dos. Gente trató que no trabajara con él, pero yo quise seguir siempre con mi compañero.

¿Qué quiere decir eso? ¿Tuviste otras ofertas de sellos?

Sí, tuve ofertas para hacer el disco con otras personas y grabar en otras partes, pero opté por la lealtad. Además sabía que aquí estaba lo que necesitaba. Este sello sabe que tiene lo mejor y cree e invierte. Mucha gente cree que un sello por ser independiente está mal parado.  Pero no, Potoco Discos está sólido. Mucho se dice que lo independiente puede ser algo mal hecho. Y no, esto es a todo color. Esto es HD.

Te tomaste tu tiempo y te demoraste cinco años en hacer el disco. Después de tanto tiempo, ¿dejaste algo fuera del disco?

No, siempre fue el mismo trabajo, sólo que le fui dando vueltas. No deseché nada, quedó todo. Lo que hice fue buscar la perfección musical. Y viviendo también, porque no todos los temas los tenía, todo lo fui desarrollando durante estos cinco años. De hecho el último tema lo terminé un día antes de sacar el disco. Nunca nos apuramos, porque sabíamos que el disco no estaba listo. Es como el trabajo de un mago, que busca la magia: yo busqué mi brillo, mi autenticidad. Creo que el que busca encuentra, y el que no busca, hace lo que está hecho. De hecho hay un tema que se llama “Futura escuela”, que busca eso, avanzar, porque muchas veces la escena se estanca. Ya pasaron los noventa, estamos en el 2012. Nosotros pensamos en el mañana. Por eso fue todo paulatino, pero creo que nos demoramos lo que nos teníamos que demorar, unos seis meses por canción.

Pero eso es mucho.

Pero como dice la canción “más vale tarde que siempre”. Aunque no creo que vuelva a pasar, antes era más hippie y ahora estoy más autoexigente, tengo otros proyectos y  pienso ejecutar todo más rápido.


La idea de remecer las cosas aparece en todo el disco. De hecho, el primer single del disco “Más vale tarde que siempre” es bien crítico en ese verso “a falta de ideas ellos miran al lado para poder sonar como quiere la gente”.  ¿Es una crítica a tus pares?

La canción tiene que ver con la gente que trabaja bajo presión y que termina haciendo productos que son desechables. Yo creo que hay demorarse. Es como cuando comprai algo; lo quieres más cuando te lo comprai tú y no cuando te lo regalan. Lo cuadai más, lo valorai más. Esa la intención, pero el que quiere se puede poner el poncho.

Pero sin duda hay harta denuncia en el disco, contra los políticos, la policía, el gobierno.

Sí, esa línea de denuncia que tenía Calambre se mantiene en este disco. Es la misma escuela. Hablar de eso me interesa porque es la realidad, es lo que yo vivo y me incomoda: la opresión y la injusticia sobre todo. ¿En qué veo esa opresión? En los poderes sociales, en la gente que tiene más dinero. Ellos tienen más libertad, pueden hacer más cosas. Hay mucho abuso.  Por ejemplo, en un barrio un paco llega y te revisa, pero arriba no lo hace porque no sabe si el papá de alguien es abogado. Eso me ha pasado  a mí también, por mi pega, por mi apariencia de rapero, por mi cara, por todo. Y nosotros como voceros tenemos que representar ese en contra. Somos pocos, pero hay que estar ahí, con fuerza.

¿Te ves como un vocero?

No, me veo como un amigo, un compañero, no un portavoz. Como un camarada. No, tampoco  como un camarada, porque camarada es muy facho. Sólo soy un compañero de rap y no el que la lleva. Todo lo que veo está en mis letras, por eso hago rap. Te podría decir que escucho poca música, escucho poco rap. El tiempo lo ocupo observando y me pasan cosas. Sólo hablo de lo que sé. Eso me motiva a escribir y ahora tengo cualquier letra, se me ocurren muchas ideas.

En muchas letras aparece la idea de hacerle frente a los poderosos. En tu caso, como rapero, cómo crees que se les puede hacer frente.

Con nuestra música, llegando a varias personas, incluso a los que apoyan a los poderosos, atrayéndolos hacia nosotros para que vean que están equivocados.

¿Pero crees que se puede hacer de otra forma? ¿Por ejemplo, votaste en las últimas elecciones? ¿Te interesa hacerlo para enfrentar a los políticos en este caso?

Me interesa votar, pero esta vez no lo hice, porque la que me importa es la presidencial. Sé que es contradictorio lo que estoy diciendo, pero en el caso de los concejales y alcaldes no sé cuán importante es. Ahora hay atados con los votos en varios lados. Ese sistema me genera inseguridad. Es como la tarjeta bip!, que es fácil  evadirla.

En el disco,  además de denunciar la figura del opresor, hablas del explotado con letras como “ordéñame la piel, estruja mis pulmones, almuerza con mi carne” de “Aún sigo a pie”, que es algo que no muchas veces se escucha en el rap, en donde es más fácil hablar de la caricatura del explotador.

Claro, es que yo estoy en el lado del explotado, siempre soy yo en contra del que explota. Mi juego es distinto porque lo vivo en carne propia. Por eso digo: lo que escribo es lo que vivo. También es importante que no sea sólo mi experiencia, sino la de varios. Hay muchos afectados. Son letras que tienen que ver con el que resiste, el que tiene que luchar hasta las últimas. En ese lado estoy, y me interesa que la gente que está en la misma no se pierda porque igual están adormecidos en asuntos que otros controlan. Siempre hay uno que se da cuenta antes y a veces ése he sido yo, o antes fue otro que me dijo a mí y así. Eso es importante, que avance así el mensaje. Por eso te decía que es más importante ser amigo que un líder, para ayudar a despabilar. Si la tele miente, si el diario miente, uno no tiene que mentir. Nosotros  somos nuestra prensa.

Esa crítica no está siempre presente en el hip hop nacional. Muchas veces el ego de los propios raperos ocultan los temas de los que has hablado. ¿Qué opinas de eso?

Creo que mientras se haga bien, tiene que haber diversidad. Si todos fueran como yo sería fome. Cada uno sabe lo que le afecta. Mortal que haya de todo, pero lo mío no es así. Mi rap es a mi manera. No todos pueden hacer la misma pega y yo tampoco soy Roberto Carlos para tener un millón de amigos. Cada uno hace su pega.

Entrevista también publicada en Paniko.cl

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martes, enero 31, 2012

Gen - Simulacro EP


Cinco canciones le bastan al rapero nacional Gen –apodo  de Freddy Olguín (1979)- para elaborar un trabajo  a la vez atractivo y propositivo,  capaz de unir un estimulante sonido con una idea sobre la cotidianidad casi imposible de rastrear entre los autores de su generación. Se trata de Simulacro (Dilema Industria, 2012), EP que no supera el cuarto de hora y que se puede conseguir a través de descargas gratuitas.

Desde la acelerada y oscura “Introch”, hasta la experimental “Fugaz”, Gen se une a DLA, Antioch, Foex y Kronos JetYawat –todos músicos y compositores- para enriquecer sus rimas gracias a una impecable producción. Con esta compañía, el chileno articula un pequeño tratado sobre la idea del simulacro, esa forma de generar la realidad utilizando el espectáculo y cuyos sustentos no son más que ficciones que se entrelazan para definir lo que entendemos como real.

A la hora de aterrizar estos conceptos, el cantante desarrolla dos momentos claves: “Simulacro Pt.I” y “Simulacro Pt. II”. En estas canciones, Olguín se detiene a pensar en la maraña de señales, signos y montajes (políticos, culturales, económicos) que definen nuestra forma de entender el día a día. Basándose en estribillos memorables y en un correcto uso de ritmos y efectos, Gen consigue que las piezas sorprendan por sus hipnóticas estructuras y por una intensa poesía.

Asimismo, el autor exhibe en “Lugares incorrectos” y en la mencionada “Fugaz” una sensibilidad devastada ante la serie de imposiciones sobre lo cierto y lo falso –muchas de ellas vacías, sin fundamentos- que son aceptadas como naturales. Esa es la mayor fortaleza de Simulacro: reconocer la vaguedad que afecta a toda acción  y el efecto que esto genera en la relación entre los sujetos y el entorno, incluidas, claro está, las relaciones afectivas.

En consecuencia, y considerando que la saturación de información nos sorprende una y otra vez con casos de manipulación e historias oficiales reinventadas, el nuevo disco del líder de Dilema Industria sirve para condimentar con una buena dosis de electrónica y hip hop el gusto amargo que recubre la aparente sencillez de lo habitual.

Crítica publicada en Nacion.cl

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sábado, enero 21, 2012

Gustavo "Lulo" Arias - Poesías Proletarias (Volumen I)



Si hay algo que identifica a los autores nacionales es la capacidad que tienen para transformar el formato breve de la canción en una vitrina individualista y autocomplaciente.  Por eso, cuando aparecen ejemplos que quiebran esa costumbre, la respuesta inmediata es asociar la creación musical al panfleto o al cliché del autor comprometido.

En el caso de Gustavo Lulo Arias y su recién estrenado Poesías proletarias (Volumen I) (Jota Jota, 2012), esa sería una salida fácil, pero no la más acertada. En este nuevo trabajo, el conocido rapero del trío local Legua York propone trece canciones que tratan de superar la anécdota íntima para alzar la voz, reclamar por los vicios de la sociedad y de paso enjuiciar a los rimadores locales. Para lograrlo, el autor se escuda en una producción que no esconde la falta de recursos y que cuenta entre sus invitados a Cabro Homer, Lautaro Rodríguez o LB1 (de Panteras Negras).

Así surgen “Cruzando”, “Tiempos que cambian” o “Punguismo”, piezas que demuestran cierta fragilidad sonora, pero cuyas letras dan un gran salto al ubicar al rapero en el medio de la calle, en avenidas que son las de La Legua y que, al mismo tiempo, son otros territorios; esos espacios en donde abunda el sujeto (chileno, latinoamericano) marginado y que se enfrenta ante un feroz sistema económico.

En tanto –y pese a la serie de referencias a una sociedad violenta y clasista-, el tono de Lulo Arias no cae en lamentos barriales, ni en la caricaturización de guetos; al contrario, el chileno aspira a transformar la decadencia a través de la acción y no  mediante la queja pasajera.

Este mensaje se transparenta en “Revolucionarios”, “Vendiendo mentiras” o “Puño en alto”, tres cortes que cuestionan el rol del los músicos y que reflexionan sobre la capacidad de estos autores por comprender, asimilar y dar espacio en sus obras a las demandas colectivas, sociales o nacionales.

Por tanto,  Arias logra sostener una idea sobre qué papel juega la música chilena –y en especial el hip hop- en el panorama político actual, escenario que de tanto ser calificado como crítico requiere de propuestas que superen la estética híper cuidada y las narraciones ególatras.

Al deslizar estas preguntas, Poesías proletarias... también deja abierta la pregunta por cuál ha sido el aporte de los autores nacional en las discusiones que durante los últimos veinte años han permanecido más o menos ocultas. Y en ese caso, la respuesta que asoma no es más que una enorme tarea pendiente.

Crítica publicada en Nacion.cl




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miércoles, junio 22, 2011

Colectivo Etéreo: “Nuestras canciones siguen siendo actuales y van a seguir siéndolo”

Rostros 2011: Menda, Dj Vaskular, Prospegto Arkao y Dadalú. Foto: Carol Mackenzy Mcloud

No se pelearon a muerte y aseguran que nunca hubo problemas de egos. Para Colectivo Etéreo la explicación del receso voluntario que iniciaron hace dos años es mucho más simple: sólo se cansaron de tocar.
Después de recibir una serie de buenos comentarios por su debut discográfico titulado “Ijniaaa!!!” (Neurotyka, 2007), el cuarteto de rap nacional formado por Dadalú, Menda, Prospegto Arkano y Dj Vaskular inició una paulatina retirada de los escenarios, hasta que dejaron de ofrecer conciertos a fines de 2009 y cada uno continuó desarrollando sus propios proyectos.
- Llegó un momento en que Colectivo Etéreo no tocaba. Y cuando lo hacían tampoco se notaba mucho ensayo. ¿Qué les pasaba en esa época?
Prospegto Arkano: Es que no teníamos ganas de tocar, ni de ensayar.
Dadalú: Tampoco teníamos temas nuevos.
Prospegto Arkano: Sí, como que empezaba “Avanzando” y me daban ganas de vomitar.
Menda: Fue una cuestión de tiempo. Hubo una época en que empezamos a morir por eso. Estábamos súper apretados, aunque también sentí que me aburrí de tocar.
Vaskular: Me pasó lo mismo, llegó un minuto en que le dije a los chiquillos que si no hacíamos un tema nuevo no iba a tocar más, porque la banda se transformó en algo muy monótono. Ahora no, ahora tenemos ganas.
A causa de la inminente partida de Menda (quien permanecerá fuera de Chile al menos hasta fin de año), los miembros de Colectivo Etéreo comenzaron hace algunas semanas a ensayar y a componer con el ánimo de registrar la mayor cantidad de nuevas canciones antes del viaje del cantante.
Además, ya cuentan con dos shows programados para las próximas semanas (este sábado 25 de junio en Espacio Z y el sábado 2 de julio en Bar Loreto), en los que recordarán canciones conocidas y también incluirán temas nuevos. Porque aunque no tienen claros los detalles, “Ijniaaa!!!” sí tendrá continuación.
- ¿Cómo será el nuevo disco en el que están trabajando?
Prospegto Arkano: Los nuevos temas son menos dolidos, menos afectados que los otros. Si antes las canciones eran como “me siento solo, terrible triste y llorando”, ahora hablan de algo más asumido.
Dadalú: Algunas canciones han tenido un giro más social. Eso pasa porque “Ijniaaa!!!” era más personal y ahora se trata más de criticar lo que pasa alrededor. Muchos de los temas los hemos tocado en vivo, como “Te extraño” u otros.
Prospegto Arkano: Cuando empezamos a hacer el disco anterior pensábamos que éramos los únicos que nos sentíamos mal y tristes, pero en el proceso de las tocatas, conociendo gente y armando alianza con bandas de todo tipo, todo se volvió diferente. Aparte uno crece. Asumimos las cosas y hemos cambiado la postura. Asumir esa la palabra clave.
Menda: Hay una onda más motivada en las nuevas canciones, tanto en la sonoridad como en las letras…Pero por ejemplo, ese tema “Te extraño” tuvieron que convencerme para grabarlo de nuevo.
- ¿Por qué?
Menda: Es que estaba dedicado a una polola que tuve en la otra época de Colectivo, entonces no quería hacerlo. Al final, le cambié un pedazo a la canción, así la historia puede identificar a cualquiera.
Juntos, ensayando y preparando nuevo disco. Foto: Carol Mackenzy Mcloud

- ¿Trabajan como antes, cuando componían los temas por separado?
Menda: En comparación al “Ijniaaa!!!” las canciones nuevas las estamos trabajando en conjunto, más unidos y ya no tanto como creaciones individuales que se van uniendo.
Prospegto Arkano: Donde se nota eso es en que ahora hay temas donde el Vaskular pueda hacer scratch, que antes no se dio porque él se integró al grupo después.
Vaskular: Sí, ahora me llegan unos demos que dicen “esta parte es para ti”…
Dadalú: Hay que considerar que los temas del primer disco no nacieron pensando en un disco de una banda que se iba a llamar Colectivo Etéreo. Eran temas que hacíamos con el Arkano. Después conocimos al Menda y al Vaskular, entonces todo se fue dando como un colectivo que juntaba sus temas. Ahora es otro el modo de trabajar.
Vaskular: Claro, cuando conocí a los chiquillos ya tenían canciones que eran el caldo de cultivo de lo que fue “Ijniaaa!!!”. Eran canciones que se hicieron por la necesidad de hacer canciones y no por tener que sacar un disco. Si dejamos de tocar también fue porque en algún minuto nos agotamos de esa necesidad de tener un segundo disco. Nos habíamos olvidado de hacer canciones sólo por hacerlas.
Prospegto Arkano: Eso es lo más respetable para mí: hacer canciones por querer y no por la presión de tener un segundo disco. De haber sido así, tendríamos otro disco desde hace rato. Fue bueno esperar y sentir que teníamos la necesidad de hacer temas nuevos por nosotros y no porque le debíamos algo a alguien.
- Considerando que “Ijniaaa!!!” lo editaron hace cuatro años. ¿Cómo lo observan ahora que regresan?
Dadalú: Ahora que vamos a tocar de nuevo lo más obvio para aprenderme las letras fue escuchar el disco y me gusta mucho. Lo escucho como fan y pienso en mis canciones favoritas y todo. Creo que pasado todo este tiempo lo puedo escuchar desde afuera y es bacán. Es rica esa sensación.
Vaskular: Sí, porque llegó un momento en que lo odiábamos.
Prospegto Arkano: Estábamos chatos.
Vaskular: Sí, porque lo escuchamos mil veces en vivo. El Arkano lo tuvo que escuchar otras mil veces cuando lo grababa, entonces es natural que quedáramos agotados.
Menda: Uno se da cuenta de todo el tiempo que ha pasado y lo mucho que ha cambiado. No sé, pienso en las letras por ejemplo. Algunas son realmente exageradas, pero es que en esa época eran a concho.
Prospegto Arkano: Tiene que ver con una revaloración del trabajo propio, porque cuando lo hicimos como que no queríamos escucharlo. A mí me daba lata…Yo cacho que lo miré un poco en menos. Ahora lo escucho y pienso en cómo se nos ocurrieron rimas así hace siete años, porque muchas de las canciones son del año 2004 o de antes. Lo mismo con las bases o las ideas de fondo.
Vaskular: Me pasa algo similar, pero en todo sentido: desde agarrar el disco y ver que es bonito, que es un disco plateado y no verde…Esas cosas no dan lo mismo. Y después escucharlo es darse cuenta que es un disco súper bueno, tanto en lo sincero como en la calidad de la música. De hecho, el otro día estaba escuchando unas bases y pensaba “¡qué onda los hi-hat de este tema! ¡Qué onda el Arkano pasó dos meses haciendo este tema!”.
Prospegto Arkano: Ha pasado el tiempo y eso ayuda. Cuando lo hicimos no lo pensamos mucho, porque las canciones eran las que teníamos que hacer o nos moríamos. Me siento orgulloso de haber sido capaz de hacer canciones así. También le encuentro mil cosas malas al disco, pero prefiero fijarme en lo bueno.
Rap chileno en la época de oro del recordado sello Neurotyka. Foto: Hixaga

- Si bien el disco hablaba mucho de experiencias personales, también había otro tema muy característico: la opinión que tenían del rap chileno. ¿Siguen pensando lo mismo que en esa época? ¿Qué opinan del rap chileno actual?
Prospegto Arkano: Si antes me importaba un poco, ahora ya no me importa. Ni siquiera lo escucho. Lo que sí rescato son los productores, la gente que hace bases, pero lo malo es que se juntan con raperos que hablan puras hueas…Pueden haber raperos con técnicas bacanes y que rapean mucho mejor que yo, pero encuentro que sus letras no han avanzado nada. Está estancado.
Menda: Por mi parte he encontrado más grupos y hay un movimiento político social bien hardcore dentro del rap. Algunos locos tienen letras súper arduas, que tienen que ver con el contexto de ahora y del pasado. SubVerso, Portavoz o Nosecuenta, por ejemplo. Pero son agarrados con pinzas.
Dadalú: Por ejemplo, el otro día escuché una banda y era todo igual que en 2004, creyéndose de España, hablando de copete y de las minas. Cuando escucho eso pienso que todo está igual. Me falta encontrar un equilibrio en esas bandas, pensando en las bases y las letras.
Prospegto Arkano: Yo igual he escuchado cosas y todos son como “el rap es matemático, mi estilo es muy cuático, deah, te chupo una teta”.
Vaskular: El rap chileno todavía sigue estereotipado. Las cosas que nos hicieron marginarnos en esa escena siguen ahí, aunque siento que no tenemos ninguna propiedad de decir que las cosas son malas. Filo, que la gente haga lo suyo. Si tengo que hablar de calidad, el rap chileno obviamente está mejor. Ahora, el contenido siempre es algo personal.
Dadalú: Claro, quizá no dicen nada para uno, pero para otros sí.
- Es bien interesante eso que dicen de la marginalidad. Colectivo Etéreo estuvo siempre al margen, tanto del rap como del pop. ¿Creen que siempre van a ocupar ese lugar intermedio?
Vaskular: A mí eso siempre me ha dado lo mismo. Los grupos bacanes de rap en algún minuto fueron marginados. Outkast, De La Soul, Beastie Boys, grupos de los que en su momento decían que eran raperos hippies, otros que eran raperos gays en cocaína o que eran raperos blancos. Tarde o temprano las cosas se sustentan por la música.
Prospegto Arkano: Eso de estar como en un limbo me gusta. Prefiero eso a tener diez Colectivos Etéreos más. Esa es una gracia de la escena independiente chilena, que todos somos diferentes. Mientras más diversidad mejor.
Dadalú: No se sí es bueno o malo no pertenecer a un tipo de estilo. Ser así es más arriesgado. Por ejemplo, ahora me sorprende que todo el mundo quiera ver a Colectivo Etéreo, cuando al comienzo a mucha gente no le gustaba porque éramos un grupo difícil de digerir. Creo que es una inversión a largo plazo, tocando y tocando y de apoco la gente va entendiendo.
- Me parece que el “Ijniaaa!!!” tiene un gran sentido del humor, pero también una gran cuota de descontento. ¿Creen que ese descontento personal y colectivo sigue igual de vigente?
Vaskular: Son perspectivas distintas. Lo que ahora se puede ver es un descontento más social, el disco de nosotros es algo súper personal.
Dadalú: Siempre existirán personas que puedan llegar a sentir lo mismo que nosotros sentíamos cuando hicimos el disco, eso de sentirse solo, que nadie te quiere, que eres el hueon más feo. Son cosas muy universales, siempre estarán vigentes. Además vivimos en un sistema que quiere que estés descontento, porque te propone modelos que nunca vas a poder ser.
Prospegto Arkano: El proyecto político que vivimos es la modernidad y siempre la modernidad ha condenado lo que se sale del modelo. Todo nuestro sistema está construido para que cuando alguien es diferente se sienta mal. En base a eso, nuestras canciones y sus temáticas siguen siendo actuales, y van a seguir siéndolo. Es cierto, el “Ijniaaa!!!” es muy personal y en el disco nuevo hay temáticas más sociales, pero tampoco es que seamos los raperos políticos. No pretendemos ser los Panteras Negras y nunca lo vamos a ser.
Esta entrevista también fue publicada en Paniko.cl

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